Conservar semillas de marihuana en unas condiciones óptimas es el primer paso para un cultivador, ya sea novato o experimentado.

En realidad, no es algo complicado, ya que las semillas no necesitan de grandes cuidados, aunque siempre deben conservarse en un lugar fresco y seco.

Incluso cuando por descuido o desconocimiento las semillas no se han conservado en las mejores condiciones, muchas veces han llegado a germinar sin problemas, por lo que no debemos asustarnos, las semillas de marihuana son muy, muy resistentes.

Una conservación apropiada permite que las semillas germinen hasta 5 años después de su producción.

Consejos para conservar las semillas de marihuana

Casi todos los bancos de semillas y distribuidores recomiendan que lo mejor para conservar semillas a largo plazo es meterlas en el frigorífico, en un rango de entre 5 a 8 grados centígrados. El cajón de las verduras suele ser el mejor sitio y con mayor temperatura.

Nunca debemos congelar las semillas de marihuana porque el proceso de descongelación resulta dañino para ellas. Tampoco debemos romper la cadena de frío, así que, si se las vamos a guardar a un amigo que luego las va a meter en el frigorífico, por ejemplo, lo mejor es que las guardemos en un cajón.

Otra cosa que no debemos hacer con las semillas es conservarlas en el sobre de plástico en el que vienen. Hay que sacarlas, porque si las metemos así en el frigorífico no aguantarán la humedad.

Y es que la humedad es otro factor muy importante que controlar; debe encontrarse entre el 10 % y el 20 %.

Cuáles son los mejores lugares

Si bien un simple cajón oscuro sin humedad puede ser un buen sitio si vamos a germinar en un corto período de tiempo, existen métodos de almacenaje más eficaces.

Si no vamos a meterlas en el frigorífico, lo mejor es dejar las semillas en su envase original y meterlas en un sitio de madera o plástico, como un armario. Debemos colocarlas lo más cerca posible del suelo, donde el ambiente es más fresco, y alejadas de la luz.

Si las vamos a meter en el frigorífico, cualquier envase que mantenga las semillas secas y bien cuidadas puede servir, aunque aquí os presentamos algunos otros lugares muy eficaces.

Bolsa hermética en bote opaco

Meteremos nuestras semillas en una bolsa que tenga o bien cremallera o bien sistema de cierre hermético.

Meteremos la bolsa dentro de un bote de plástico opaco y pequeño al que añadiremos algunos granos de arroz para eliminar la humedad. En vez de arroz puedes utilizar gel de sílice o bolsitas desecantes.

Bote dentro de otro bote

Un método muy tradicional es el de poner las semillas dentro de un carrete de fotos o un bote de vacío negro, que luego meteremos dentro de un recipiente de plástico con cierre a presión, es decir, un tupperware. La fiambrera irá directa al cajón de las verduras del frigorífico.

Si quieres asegurarte aún más de que la humedad no les afectará, puedes poner granos de arroz dentro del tupper.

 

En conclusión, las semillas de marihuana son fáciles de conservar y, si las vamos a germinar pronto, simplemente las guardaremos en un cajón o armario oscuro. Para una conservación a largo plazo, lo mejor es mantenerlas en el cajón de las verduras del frigorífico, dentro de una bolsa con cierre hermético a la que añadiremos algunos granos de arroz y que meteremos en un bote opaco.