La ventilación de la marihuana en el interior no es más que la renovación del aire en la sala o el armario de cultivo.

Ya sabemos que el secreto de una cosecha exitosa pasa por que la humedad, la temperatura y el nivel de CO₂ sean los adecuados. Y para que esto ocurra, necesitaremos evacuar el aire caliente, que está viciado, así como crear corrientes de aire.

Por qué es necesario controlar la ventilación en un cultivo interior

La ventilación va a permitir un mejor control del calor y la humedad en tu cultivo interior casero, evitando las bolsas de aire viciado, que podrían malograr toda la cosecha.

Durante el periodo de luz encendida será cuando más aumente la temperatura de la marihuana en interior. Con el movimiento de aire vamos a lograr una mayor homogeneización de las condiciones ambientales para que nuestras plantas se encuentren más cómodas.

Como el aire se estratifica (se forman capas), el aire más frío tiende a acumularse en el inferior, mientras el más caliente asciende a la zona más próxima a las flores. El uso de ventiladores o impulsores permitirá que esto no ocurra, siempre con la precaución de que no incidan de forma demasiado directa sobre las plantas de marihuana, para que no sufran estrés.

¿Qué ocurre durante la fase de luces apagadas? Aunque la temperatura no será tan alta, la ventilación sigue siendo necesaria para que no suba el nivel de humedad y evitar los temidos hongos. Si no quieres dejarlos siempre encendidos, con 15-30 minutos cada hora en fase de oscuridad será suficiente.

Cómo ventilar el cultivo interior de marihuana

Lo mejor para evitar estresar a nuestras plantitas es utilizar ventiladores oscilantes, que colocaremos algo más abajo que las lámparas. Lo óptimo es que sean ventiladores de baja potencia, aunque necesitemos aumentar su número.

Si el ventilador dispone de más de una velocidad aún mejor, ya que podremos jugar con ellas para que los tallos se hagan más fuertes.

Tipos de ventiladores

Ventilador de pinza

La pinza va a permitir fijarlo a una mesa o a un armario de cultivo de interior. Normalmente necesitarás más de uno, porque estos modelos no suelen ser rotatorios.

Ventilador de pie

Estos sí que suelen ser oscilantes y pueden abarcar un espacio más grande. La rotación es ideal para que las plantas respiren. Además, es fácil encontrarlos con varias velocidades.

Su única desventaja es que te roban algo de espacio de cultivo.

Ventilador de pared con mando

Estupendo si no quieres que te ocupe espacio de plantación, y cómodo por su mando a distancia.

Ventilador frontal 

Se trata de un tipo de ventilador pequeño, que mueve el aire siempre en la misma dirección, sin capacidad de rotación ni opción de ajuste en altura.

Ventilador Multi-Fan Turbo

Se puede fijar igual que el ventilador de pared con mando a distancia, con la gran ventaja de que puede cambiar la dirección del cabezal (puedes hacer que ventile hacia arriba o hacia abajo).

Este modelo suele gustar mucho, ya que además es muy silencioso.

Ventilador Industrial de Suelo

Parecido al modelo anterior, esta es una versión más resistente que se puede adquirir en distintas opciones en cuanto a número de revoluciones, dimensiones y consumo.

Cuenta con la opción de sujeción en el techo o en los laterales del armario, así como la de suelo.

 

En definitiva, la ventilación es un factor fundamental en los cultivos de marihuana en interior, que va a permitir la homogeneización de las condiciones ambientales adecuadas para evitar que se formen bolsas de aire que podrían dar al traste con la cosecha. Una elección adecuada del ventilador o ventiladores que más se ajusten a las dimensiones y características de tu cultivo de interior podrá marcar la diferencia.