A partir del THC de la marihuana se puede conseguir una sustancia concentrada comúnmente conocida como hachís. El THC es la sustancia más psicoactiva de la planta, gracias a la que se logran los efectos recreativos.

El hachís, por tanto, puede obtenerse a partir de restos vegetales y/o de los cogollos de las plantas de marihuana, a través de un proceso de extracción de la resina, que puede ser llevado a cabo según métodos diferentes, algunos de ellos caseros y bastante sencillos.

Distintos métodos para hacer hachís casero

Cómo hacer hachís en casa es sencillo, ya que podemos usar los restos de la manicura de la planta, las hojas, y lograr así aprovechar al máximo todo nuestro cultivo.

De esta manera, no solo tendremos la hierba para consumir, sino que también tendremos el hachís. Lógicamente la calidad de este dependerá de la materia prima utilizada, por lo que lo ideal es utilizar las cosechas recientes para que nuestro producto final contenga más THC.

Método para hacer hachís en seco

En primer lugar, limpiaremos bien los restos vegetales o cogollos de ramas y hojas sin resina, para pasar a colocarlos en una bolsa o bote hermético y meterlos en el congelador durante unas 24 horas aproximadamente.

Una vez congelada, comenzaremos la extracción de la resina de forma manual, con ayuda de alguna malla con tamiz, dejando que los tricomas caigan en un papel de horno. También pueden utilizarse aparatos para este fin como lavadoras o contenedores eléctricos

Con este método se va a conseguir un 10 % o 20 % de resina en proporción a la cantidad total de hierba utilizada, que tendremos que trabajar para dar forma y poder así almacenarla y transportarla.

Método para hacer hachís con hielo y agua

Las extracciones con hielo y agua son también muy frecuentes, aunque, a diferencia de las extracciones en seco, puede perderse algo de aroma debido al lavado de los terpenos.

En este procedimiento solo necesitaremos, además de hielo y agua, una bolsa piramidal para almacenar la hierba, dos cubos, un objeto para batir (batidora, taladro), un colador y un kit de mallas.

Tras sacar los restos vegetales del congelador, en este caso lo que haremos será llenar 1/3 de uno de los cubos con agua fría, y luego añadir hielo hasta la mitad del cubo. Entonces metemos los restos de hierba congelados, bien desmenuzados, en una bolsa piramidal, que meteremos en el cubo. Removemos todo bien durante unos 15 minutos.

A continuación, cubriremos el otro cubo con las mallas, de menor a mayor micraje. Tras filtrar el agua y el hielo por las bolsas, comenzamos a prensar las mallas.

Es en este momento cuando se utiliza un colador, para facilitar el secado, recogiendo la resina en papel de horno. Debe guardarse un mínimo de 20 días para que repose y se seque antes de prensar la mezcla final.

Método tradicional para hacer hachís

De entre todos los métodos para hacer hachís casero este es el método más sencillo y económico que existe, aunque sí es algo más laborioso. Consiste en hacerlo a mano, consiguiendo menos cantidad de resina.

Romperemos los cogollos sin secar y manicurados, con las manos bien limpias. Colocados entre nuestras palmas, haremos movimientos en círculos hasta obtener una resina pegajosa con la que haremos una pelota.

Método para hacer hachís con la batidora

Esta es una forma muy sencilla de hacer hachís, aunque requiere repetir el proceso varias veces.

Introducir los restos vegetales en una batidora de vaso bien llena de agua y hielo y batir durante un minuto. Verter la mezcla en un recipiente de cristal, filtrar por el tamiz y dejarla reposar una media hora.

Los pequeños residuos pegados que veremos en el fondo son el hachís. Vaciamos dos tercios y volveremos a llenar el recipiente con agua y hielo para que repose unos 4 minutos. 

Tendremos que repetir el proceso de vaciado y llenado unas 4 o 5 veces, para luego colar con un filtro (puede ser de café), y ya, simplemente, dejar secar el hachís.

 

En definitiva, si te preguntas cómo hacer hachís casero de hojas, la realidad es que existen varios métodos y todos son bastante sencillos. Al principio puedes ir probando de distintas formas hasta que encuentres la que más te gusta o decidas si te compensa invertir en algunos aparatos.