Si no tenemos la opción de extraer nuestra propia resina y tenemos que comprar el hachís, es necesario informarnos de cómo saber si el hachís es bueno. Debemos fijarnos en su aroma, textura y aspecto visual, para ser capaces de reconocer el hachís adulterado.

El buen hachís es más difícil de reconocer que la hierba de calidad, y el primer paso será conocer los diferentes tipos de hachís: frotado a mano, tamizado en seco o hecho con hielo y agua, por ejemplo, ya que tienen propiedades diferentes.

Qué factores nos indican que el hachís es bueno

Aroma

El buen hachís debe tener aroma agradable, sobre todo al ser calentado. En caso de oler a rancio, a moho o a plástico, deberíamos descartarlo.

Si está mojado, o huele a humedad o a tierra, lo más posible es que esté deteriorado.

Textura

El hachís debe ser denso y compacto. Si está blando o esponjoso tras ser prensado es porque no estamos ante un producto de buena calidad.

Su textura debe permitir que lo podamos moldear, sobre todo en cuanto se caliente. Si se deshace o está muy seco es posible que sea demasiado viejo.

Aspecto visual 

Este será distinto dependiendo del método utilizado para la extracción. El hachís de buena calidad obtenido a través de tamices en seco debe ser de un color marrón dorado y de textura arenosa, si no está muy prensado. Al cortarlo por la mitad veremos un color marrón más claro.

El hachís elaborado con agua y hielo, si está sin prensar, debe tener color uniforme y cristalino con algunos grumos. Si está prensado será marrón oscuro o negro, con un color más claro al cortarlo.

El hachís frotado a mano debe tener una textura suave y color entre marrón y negro. Al abrirlo por la mitad será de color marrón claro. Si tiende mucho al verde será porque tiene exceso de materia vegetal.

El humo

Un hachís de calidad genera un humo blanco azulado o gris blanquecino. Si es muy oscuro es porque tiene demasiado porcentaje de materia vegetal o porque ha sido cortado.

El efecto

Esto es lo más importante: si a mí me gusta es bueno. La calidad a veces es relativa, y para algunas personas un hachís de mucha calidad no es realmente bueno porque tiene un efecto demasiado potente.

Cómo probar si el hachís es bueno

Puedes hacer algunas sencillas pruebas que te ayudarán a comprobar si tu hachís es bueno o si está adulterado.

Hacer un espagueti

Coge un trocito de hachís y frótalo entre tus manos hasta hacer un espagueti. Si no se rompe ni se deshace estás ante un producto de calidad.

Masticarlo

Si al masticar parece una goma de mascar y no sabe a tierra, es una buena señal.

La prueba de las burbujas

Coge un trozo de hachís y quémalo con un mechero. Si el hash empieza a hacer burbujas la calidad está asegurada. Si no burbujea estamos ante un producto con demasiados contaminantes o demasiada materia vegetal residual.

Si el hachís se pone negro al quemarlo será porque tiene contaminantes. Es por esto que no se recomienda quemarlo con una cerilla, ya que si esta deja restos de ceniza podría confundirnos.

Si hay exceso de burbujas, ¡cuidado! Puede estar pirateado con aceites añadidos para pasar la prueba.

 

En definitiva, con algunas pautas y sencillos consejos no será difícil distinguir si nuestro hachís es bueno o es hachís adulterado. Recomendamos conocer bien los distintos tipos de hachís y saber cuál queremos, prestando atención a su aroma, textura y aspecto visual.